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Teletrabajo, cambio de posición

Ya son muchas las empresas a día de hoy que se han incorporado al teletrabajo para mitigar el contagio del virus COVID-19. Siguiendo la recomendación de las Administraciones Públicas en lo que concierne a las medidas para hacer frente a la crisis desencadenada por la pandemia mundial: “Las empresas tendrán que fomentar el teletrabajo cuando las circunstancias lo permitan”.

La gran mayoría de empresas en España no estaban preparadas para implantar el teletrabajo. Según Eurostat, tan solo el 4 % de los trabajadores españoles efectuaba sus tareas habitualmente fuera de las oficinas. Actualmente se está implantando a toda velocidad debido a las circunstancias especiales que estamos viviendo.

¿Qué es el teletrabajo?

Según el Ministerio de Trabajo, son tres sus elementos básicos.

1. El teletrabajo se refiere a una actividad profesional remunerada.

2. La descentralización del lugar de trabajo.

3. Los medios y la tecnología utilizada para desarrollar el trabajo.

Actualmente, debido a la pandemia mundial, el teletrabajo debe interpretarse como una protección al contagio frente a los sectores que deben seguir su labor presencialmente, como el tan imprescindible y necesario sector sanitario.

Por lo tanto, se requiere un cambio de posición de concepto de la actividad profesional y, literalmente, un cambio de posición de nuestro propio cuerpo. Cambiará totalmente el espacio que hasta ahora habíamos ocupado. En casa tendremos que realizar cambios y uno de los más importantes, si no queremos sufrir molestias físicas con el paso de los días, es mantener una postura correcta delante del ordenador.

Deberemos conseguir la mínima carga para nuestra columna vertebral.  Podemos conseguirlo si intentamos corregir nuestra postura.

Partes de nuestro cuerpo a proteger

Espalda: al sentarnos en una silla preferiblemente alta, debemos apoyar la espalda contra el respaldo, para mantener la columna recta.

Antebrazos: deben estar a la distancia del teclado unos 10 cm y apoyados al borde de la mesa, cuya altura preferible puede ser de 75 a 80 cm.

Cervicales: si tenemos que agachar la cabeza para ver la pantalla la cabeza y el cuello van a resentirse. Debe mantenerse el nivel visual de la pantalla a la altura de los ojos. La distancia que debemos guardar de la pantalla son 45 cm aproximadamente.

Pecho y hombros: deben estar nivelados sin que al realizar la acción de teclear deban levantarse. Con la espalda recta, el pecho y los hombros deben permanecer rectos también.

Rodillas: Deberán estar a la misma altura que la cadera formando un ángulo recto. Regularemos la altura del asiento para lograrlo.

Pies: Deberían estar siempre en contacto con suelo, o en una superficie como por ejemplo un reposapiés.

Desde luego será indispensable levantarnos al menos unos minutos cada hora para destensar los músculos, moviéndonos y realizando algún estiramiento.

La adaptación a las circunstancias actuales es obligatoria en estos momentos. Hagamos que nuestro cuerpo se adapte bien a su nueva ubicación profesional, que es nuestro propio hogar.